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TuPotencia

10 Razones por las que deberías tener un Potenciómetro


Los potenciómetros te permiten ver y registrar la cantidad de energía que generas en la bicicleta de forma exacta. El tener estos datos, hace que puedas tener una visión de tu estado físico muchísimo más completa que de cualquier otra manera. Al usarlos correctamente, te ayudarán a ser más rápido y más fuerte de cara a las carreras.

Quien te diga que “sólo los profesionales usan medidor de potencia” te está mintiendo. Es obvio que los profesionales lo usan porque quieren aprovecharse de todos los beneficios que aporta. Pero lo que también está claro, es que un potenciómetro también es para cualquiera que quiera llevar sus entrenos y carreras al siguiente nivel, porque mide con precisión el esfuerzo, conduce a mejores sesiones de entrenamientos y con ellos a tener un mejor estado físico.

Quédate hasta el final porque tienes un BONUS y además a Valenti Sanjuan y a Ibón Zugasti hablando sobre los potenciómetros.

1- Se acabaron las dudas

La mayor ventaja de un potenciómetro es, sin duda, eliminar las dudas que surgen durante los entrenos y las carreras. Con el medidor de potencia sabes exactamente lo duro que estás trabajando. Los ciclistas que no se atreven a dar un paso más allá a sus entrenos, todavía van con su monitor de frecuencia cardíaca y creen que con eso es suficiente… ¡Pero no! El pulsómetro solo mide el esfuerzo que hace tu cuerpo, pero no el trabajo que está realizando. Además el pulso puede cambiar de un día a otro, por lo que esos datos no son objetivos, y ningún ciclista quiere entrenar con datos que no sean reales porque sería una pérdida de tiempo.

2- Permite estructurar los avances

La clave de un entreno que mejore el rendimiento y la potencia se basa en un programa estructurado en el que te centras en diferentes intensidades con diferentes duraciones. Cuando determines tu potencia umbral funcional, podrás crear un plan de entrenamientos estructurado con zonas basadas en la potencia. Esto hará que controles mejor los cambios de ritmo, aumentando así el rendimiento.

Por ejemplo, cuando estás entrenando con cambios de ritmo muy fuertes como pueden ser de 1 minuto con mucha cadencia, el pulso se te dispara, pero no de una manera uniforme. Poco a poco sube hasta un pico, pero cuando acaba el minuto, tu pulso no vuelve a estar bajo hasta que pasa un tiempo. Sin embargo, esto con un potenciómetro es muy fácil de medir. Cuando empiezas a trabajar la cadencia alta, instantáneamente la potencia aumenta y pasado el minuto, y tu cadencia baja, la potencia a la misma vez también lo hace.

Esto hará que sea mucho más sencillo crear un entreno regular, donde las variaciones del pulso no afecten entre una serie y otra.

3- Determina tus fortalezas y tus debilidades

Esto depende de cada uno ¿eres ciclista de larga distancia o eres velocista? El trabajo de cada uno de ellos no tiene nada que ver… Un velocista necesita sacar la máxima potencia posible durante un periodo de tiempo muy corto, mientras que un ciclista de larga distancia necesita saber cuál es la mayor potencia a la que puede ir durante toda la carrera. Durante los entrenos podrás centrarte en tus puntos fuertes e intentar ir a mejorar esos puntos más débiles que todos tenemos.

4- Aprovecha el tiempo que tengas para entrenar

Seguro que más de una vez y más de dos no has ido a entrenar porque no tenías tiempo de hacer un entrenamiento como los que sueles hacer… Pues con un medidor de potencia no tendrás esas excusas porque podrás compensar esa falta de tiempo con un trabajo mucho más duro. Bastará con aumentar los vatios con los que estés trabajando por periodos más cortos de tiempo. De esta manera, podrás hacer un buen entreno en menos tiempo.

5- Serás consciente de la mejora del estado físico con precisión

Los potenciómetros proporcionan detalles muy precisos sobre cómo es tu estado físico durante la temporada. Puedes saber tu potencia promedio a distancias determinadas, la potencia máxima, la potencia umbral funcional y mucho más. Todos estos datos se irán guardando en un software al que podrás acceder en cualquier momento.
El mejor indicativo para conocer tu estado de forma es el Factor de Eficiencia (FE). El FE es tu potencia promedio por tu frecuencia cardíaca promedio, así que, a medida que aumenta la forma física, el FE subirá. Sabrás cuánto has mejorado día a día.

6- Tu carrera en la carrera

Entrenas con pulsómetro, te haces una idea del pulso que tienes que llevar para estar bien, vas a una carrera y ¡PUM! a la mitad estás reventado. A nosotros en el equipo también nos ha pasado. Puede ser que ese día estés más nervioso por la carrera, tengas un mal día, o lo que sea… pero has ido con el pulso que habías intuido que podías y no ha servido, chasco total.
Ahora eso mismo lo haces con potenciómetro. Haces tus entrenos, sabes exactamente la potencia que tienes que mover durante las 2 horas de carrera, llegas a la carrera nervioso, pero eso te da igual porque tú vas a mirar los vatios y ya está. Cuando llegas, te das cuenta que tus entrenos han valido la pena, y eso ha sido gracias al potenciómetro.

7- Planificación de carrera

Un potenciómetro también puede servir como una “hoja de ruta”, un planning de exactamente el trabajo que necesitas hacer en  cada tramo de una carrera. Si tienes acceso al circuito unos días antes de la carrera, podrás hacer como simulación el recorrido o los tramos que más te preocupen y de esta manera saber los vatios que puedes y debes mover en cada zona de la carrera. Serás un tipo con ventaja frente a los que van pensando en sus pulsaciones.

Una idea que muchos ciclistas usan es tener todo el recorrido planificado según los vatios que tienen que mover por tramos y luego este esquema lo llevan directamente en un papel pegado al cuadro de la bici, para poderlo ver siempre que lo necesiten. Guárdate esta idea que te puede ayudar en muchas carreras.

8- Experimenta con los números

Los datos que recoge el potenciómetro son instantáneos, por lo que los estarás viendo todo el tiempo, así que aprovecha para probar cosas sobre la bici, diferentes técnicas, posiciones de conducción, configuración de la bici, cadencia, diferentes agarres… Puedes probar a hacer 2 km sentado y otros 2km de pie para probar de qué forma tienes mejor rendimiento. ¡Las pruebas que puedes hacer son casi infinitas!

9- Motivación en tu manillar

La pantalla del medidor no miente, es inmediata y exacta. Aprovecha eso como punto de motivación. Puedes ponerte como objetivo hacer una distancia concreta en una potencia constante, o llegar a hacer un sprint donde llegues a la máxima potencia que puedas… En el equipo de TuPotencia siempre nos estamos picando con este tema…

La mejor manera de llevar todos estos números en tus entrenos es con una computadora, te recomendamos que leas el post sobre los mejores cuentakilómetros con muy buena calidad precio.

10- ¿Tienes entrenador? Ayúdale tú a él también

Si tienes entrenador y le das los datos que te ofrece el potenciómetro, sabrá corregir en cualquier momento el entreno, incluso en la mitad de una misma sesión. Un entrenador que tiene los datos de potencia, de cadencia y de velocidad puede preparar unos entrenos totalmente adaptados para ti. Te ayudará a mejorar tu forma física mucho más rápido y de una forma mucho más consciente.

Bonus: Aprende a no forzar demasiado la máquina

El medidor de potencia es capaz de detectar la aparición de fatiga y/o enfermedad, ¿cómo hace esto? Pues muy sencillo, analiza cómo es tu frecuencia cardíaca para una potencia concreta y cuando hay alguna anomalía en estos datos, ¡te da el chivatazo de que es hora de echarte un ratito al sofá a descansar! Qué alegría cuando el aparatito me da permiso para irme a ver cualquier serie de las que tengo pendientes.

Aquí os dejamos a los estropeados Ibon Zugasti y Valenti Sanjuan hablando sobre pulsómetros y potenciómetros (empiezan con lo importante sobre el minuto 3:15) Esperamos que os aclare posibles dudas que todavía queden.

10 Razones por las que deberías tener un Potenciómetro
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